miércoles 3 de junio de 2009

Cyberbullying: la nueva forma de agredir

¿QUÉ IMPLICACIONES TIENE LA GENERALIZACIÓN DEL USO DE LAS NUEVAS TECNOLOGÍAS EN EL FENÓMENO DE "CIBERBULLYING" ? ¿CUÁLES SON LOS MEDIOS Y DISPOSITIVOS TECNOLÓGICOS UTILIZADOS PARA EL ACOSO ENTRE PARES?

¿QUÉ PAPEL OCUPAN LAS APLICACIONES WEB 2.0 O PÁGINAS DE INTERNET QUE PUEDEN SER EDITADAS POR LOS PROPIOS USUARIOS (REDES SOCIALES, FOTOLOGS, ETC.) EN EL DESARROLLO DE LA PROBLEMÁTICA?

¿QUÉ CONSECUENCIAS GENERA EL CIBERBULLYING?

ESTE VÍDEO MUESTRA DE FORMA INTERESANTE Y DESCRIPTIVA EL FENÓMENO DEL "CIBERBULLYING": ‘Let’s Fight it Together’


Fuente: La Nación, Domingo 6 de julio de 2008

Chismes, fotos trucadas, intimidades, insultos y mucha crueldad encuentran en las nuevas tecnologías la peor caja de resonancia. Cómo es la nueva forma de agresión entre los adolescentes y qué dicen los especialistas sobre un fenómeno que crece y preocupa

Por Enrique Fraga

Una tarde de invierno, Ramiro se sentó en su computadora para chatear con sus amigos como lo hacía todos los días. Para un chico de 15 años, conectarse a Internet e intercambiar mensajes, fotos y música es lo más parecido a respirar. Hacía un mes que "lo más" era un nuevo sitio llamado tcuento.com, en el que los usuarios, sin necesidad de inscribirse y de forma anónima, podían intercambiar los chismes de cualquier colegio. A Ramiro le divertía leer cómo algún desconocido era "escrachado" por comentarios que revelaban detalles de la intimidad del desdichado. Pero aquella tarde vio su foto publicada. Su cara, en primer plano, ocupaba una cuarta parte de la pantalla. Debajo, un mensaje anónimo atacaba: ESTE ES EL PELOTUDO DE RAMIRO, PARA EL QUE NO LO CONOZCA . A las pocas horas, otra foto trucada lo mostraba con una nariz de payaso, una peluca fluorescente y el dibujo de un pene en la boca. Inauguraba la catarata de insultos la pregunta: ¿SABES DELETREAR FRACASADO?

"Soy al que más insultan en esa página. Primero me molestaban por el Messenger . Después pegaron mi foto en el sitio", contó a LA NACION Ramiro, que aceptó contar su historia, al igual que los otros chicos que se animaron a dar testimonio con la condición de que no hubiera fotos y se cambiaran los nombres verdaderos.

Ramiro es apenas uno de los tantos menores de edad que son, cotidianamente, víctimas de agresiones realizadas por medio de Internet y de las nuevas tecnologías, una práctica que en el mundo se conoce como cyberacoso o cyberbullying . Fotos trucadas, difusión anónima de rumores, intimidades e insultos, bromas crueles y golpizas filmadas que luego son subidas a la Web o mensajes de texto a través de celulares y correos electrónicos intimidatorios son algunas de las variantes de esa forma de violencia y a veces extrema crueldad cada vez más extendida entre los chicos.

Pese a la falta de estudios y estadísticas oficiales, autoridades escolares y analistas coinciden en que hay una tendencia en aumento. LA NACION consultó a alumnos de una treintena de instituciones en distintos puntos del país y, en la mayoría de los casos, el fenómeno no sólo era conocido, sino hasta considerado como una práctica habitual.

En EE.UU., donde el problema del cyberacoso ya había tomado notoriedad en 2002 con el caso de David Knight -un joven al que le fabricaron una página dedicada a denigrarlo, que podía encontrarse por medio del buscador del sitio Yahoo!.- la alarma volvió a activarse el año pasado cuando Megan Meier, una adolescente de 13 años, se suicidó, harta de ser víctima de estos ataques. La madre de una ex amiga suya había creado en MySpace el perfil de un chico, una ficción a la que llamó "Josh Evans", y junto con su hija le hicieron creer a Megan que este personaje fabricado estaba enamorado de ella. La madre de la nena muerta dijo que después de algunas semanas, muchas chicas, haciéndose pasar por "Josh", escribían mensajes en MySpace diciéndole a Megan que él la odiaba. Después él también la insultaba y otras chicas (en su mayoría, ignorantes de que Josh no existía) se sumaron. Megan Meier no lo resistió y la madre de su ex amiga podría pasar los próximos 20 años en prisión.

Según un estudio de la Universidad de Florida Atlántica realizado sobre 1388 adolescentes en 2005, una tercera parte admitió haber sido víctima de hostigamientos por medio de Internet. El problema tomó tal relevancia que, en 2007, la empresa Sony y dos organizaciones de bien público sin fines de lucro, el National Crime Prevention Council y el AD Council, realizaron un concurso de publicidades destinado a la prevención de los hostigamientos electrónicos entre adolescentes.
Intimidación psicológica

Cyberbullying es una adaptación de lo que hasta hace poco se conocía como bullying, el acoso y la agresión entre los adolescentes y niños en situación escolar. "Es un comportamiento prolongado de agresión e intimidación psicológica y física que un niño o grupo de niños realiza a un tercero", explicó a LA NACION María Zysman, psicopedagoga del Equipo Bullying Cero Argentina, grupo de especialistas que estudia la evolución del fenómeno en el país. "El prefijo Bull, en inglés, remite a ´toro y se relaciona con la acción de torear, matonear de forma constante a otra persona. El cyberbullying es un acoso similar, pero realizado a través de las nuevas tecnologías, como Internet, teléfonos celulares con filmadoras, cámaras de fotos, etcétera."

En Estados Unidos y en algunos países europeos están más difundidas las redes sociales (como los sitios Myspace o Facebook ) entre los más jóvenes, tanto para relacionarse como para acosar a otros. En nuestro país es más frecuente el uso de celulares, fotologs y portales de chat tanto para establecer contacto con los pares como para burlarse de ellos. Una metodología frecuente suele ser el ingreso a páginas personales para dejar insultos o burlas bajo el amparo de seudónimos indescifrables. Algunas iniciativas más "creativas" incluyen la creación de fotologs de terceros con esa misma finalidad. También en el portal de videos YouTube se pueden ver con facilidad numerosos videos locales de peleas en aulas, en patios de escuela o en la calle, en las que fácilmente puede comprobarse la factura local. El sitio tcuento.com es uno de los más populares entre los adolescentes, quienes lo utilizan para intercambiar mensajes y fotos. Pese al aspecto sobrio de su página de inicio, si uno navega por el sitio podrá encontrarse con insultos, fotos trucadas para humillar a un tercero y agresiones anónimas entre compañeros de un mismo colegio o de varias instituciones.

Según los expertos, las nuevas formas de comunicación que provee Internet hacen visible una violencia que ya existía en el ámbito privado de los adolescentes. "Muchas veces las agresiones verbales y sociales que permite Internet son la continuación de agresiones físicas en el colegio o en lugares de reunión", explicó Zysman.

Lo grave es que esta metodología de agresión puede generar una perturbación psicológica todavía mayor que la que produce un enfrentamiento cara a cara. "Hoy un chico puede sacar una foto o filmar una pelea con un teléfono celular, editar el material y subirlo con facilidad a alguna página de Internet, habiéndose registrado bajo un nombre falso", explicó Zysman, quien aclaró que las características propias de esta nueva forma de agresión son el anonimato, permitido por la tecnología, y el efecto de humillación constante sobre la víctima, debido a la fácil exposición pública que permite la Web.
En primera persona
En la puerta de un colegio privado de Núñez, una alumna de 15 años amenazó con cortarse las venas frente a sus compañeros, cansada de que dos chicos de la clase la insultaran todos los días por medio de un canal de chat .

Luciana, de 16, no soportó los continuos hostigamientos y se fue de la escuela en la que estudiaba, en Lugano. Unas compañeras de curso le habían robado el celular para enviarle mensajes agresivos a todos los contactos de su agenda. Sos un cornudo, tu novia se voltea a todos los de la clase, escribieron. El mensaje lo recibió un familiar de Luciana, que tras una crisis nerviosa hizo una denuncia policial.

Antes, toparse con el matón de la escuela tenía como límite la jornada y el año escolar. Hoy la situación es distinta. "Un chico buleado puede recibir mails o mensajes de texto a su teléfono en cualquier momento y lugar", explicó Zysman y agregó: "Muchos mensajes quedan colgados en la Web hasta que al usuario se le ocurre quitarlos. Una vez subido el insulto, bastará googlear el nombre de la víctima para que éste quede asociado a algún tipo de ridiculización".

Los expertos consideran que esta forma de violencia no tiene distinción de clase. En zonas carenciadas en donde los chicos no tienen asegurado un acceso a la Web, el acoso virtual puede realizarse a través de mensajes de texto de los teléfonos celulares.

Lo que preocupa a padres, pedagogos y docentes es que el fenómeno pocas veces se da a conocer y se mantiene en secreto. Antes, una pelea u hostigamiento entre pares podía verse y sancionarse. Ahora, como muchas otras actividades adolescentes, el cyberbullying se mantiene en el secreto de una cultura juvenil que escapa al control de los mayores, lo que acrecienta la desprotección de quien es agredido.

Para Andrea Urbas, directora de proyectos coordinados de la organización Chicos.Net Asociación Civil, dedicada a promover iniciativas educacionales a través de las nuevas tecnologías, el cyberbullying es posible "en la medida en que hay cada vez un mayor acceso a la tecnología entre los jóvenes". Para la asociación, que desarrolló un informe sobre navegación responsable en Internet, los usuarios de la Web usan nicks o identidades falsas para preservar su propia intimidad. Sin embargo, "en algunos casos, el escudo que provee el anonimato puede favorecer actitudes agresivas. El anonimato puede conducir a la pérdida de valores vinculados a la convivencia y el respeto por el otro", explica el informe.

Una agresión también puede ser mantenida en secreto por los mismos compañeros de clase. El Equipo Bullying Cero Argentina distingue, junto a víctimas y victimarios, la existencia de una "mayoría silenciosa". Estos son niños que "se divierten ante la humillación de un compañero" o que "temen defender a la víctima por la posibilidad de pasar a ocupar su lugar".

Al problema del anonimato del hostigador se suma el hecho de que muchos colegios no ponen los casos a la luz. "Muchas instituciones, sobre todo las privadas, buscan garantizar a los padres un imaginario de paz. Es por eso que no hablan de estos temas", opinó Damián Melcer, sociólogo y coordinador del área de convivencia del colegio Aula XXI, una institución privada de Belgrano en la que las autoridades debieron intervenir ante varios casos de cyberbullying . La opinión de Melcer sobre la resistencia de los colegios a hablar públicamente sobre el tema fue corroborada por este cronista, dado que la mayoría de los directores y profesores de los colegios consultados pidieron reserva de sus nombres y de la institución.

Dos alumnos del colegio Aula XXI, ubicado en Núñez, hackearon la cuenta de correo electrónico de un compañero de clase. Desde allí, enviaron un mail a todos los contactos haciéndose pasar por el dueño de la casilla de mail: Hola, quiero decirles que estoy enojado con todos ustedes. Nunca me dijeron que soy feo, que soy un fracasado Cuando se descubrió el juego, ambos fueron sancionados.

"Entre 2006 y 2007 detectamos dos casos. Entonces, la institución intervino para llegar a una solución", afirmó Melcer. "Tenemos una política de prevención del cyberbullying basada en la discusión entre docentes, padres y alumnos. El colegio no se desentiende, aunque el problema tenga su origen por fuera."

En el Instituto Nuestra Señora de Fátima, en Villa Soldati, el hostigamiento generado por cyberbullying fue una causa de deserción en varios alumnos, por lo que se desarrollaron formas para prevenirlo, según confió el director de estudios del horario nocturno, Diego Idone.

Si bien la población de la escuela no posee acceso a computadoras por razones socioeconómicas, esto no evitó la aparición de hostigamientos cibernéticos. "Acá se produjeron casos de bullying por medio de mensajes de texto a través de celulares, lo que generaba a la víctima un acoso constante", explicó Idone. Como prevención, el instituto realiza un trabajo tutorial en coordinación con psiquiatras. "Se evita que la violencia se mantenga en secreto. Así, cuando alguien no se banca que molesten a su amigo, puede avisar a los directivos."

Laura tiene 16 y cursa el primer año del polimodal en una escuela pública de Río Grande, Tierra del Fuego. Junto a sus amigos sacó una cuenta en fotolog.com . Ese fue el ´lugar que Laura escogió para poner la foto de Gonzalo, un compañero de clase. "Era un gordo al que todos jodíamos", contó, tras una risa pícara, en comunicación telefónica. "Me daba cuenta de que le molestaba, pero mucho no me importaba. Pasa que era un tipo raro. No tenía amigos. En el curso éramos unos 15 y todos lo gastaban para que pasara rápido la hora de clase. Era lo que nos mantenía unidos."
Víctimas y victimarios

Los expertos consideran que el perfil del hostigador es el de alguien seguro de sí mismo, con una autoestima elevada. "Poseen atributos de poder y liderazgo que les sirven para molestar y desvalorizar a sus compañeros de forma reiterada", explicó Zysman.

Sin embargo, todo bulero en algún momento de su vida también fue hostigado. "El que bulea muchas veces fue buleado en su casa, por su padre o por sus hermanos. De algún lado aprende la técnica de hostigamiento", aclaró Zysman.

A diferencia de los buleros, "los chicos buleados son tímidos, con baja autoestima y solitarios. Muchas veces hasta intentan ganarse la confianza del hostigador por medio de regalos o hasta dándoles plata", explicó Zysman.

Paula de 16, quien cursa tercero del polimodal en una escuela de La Plata, en 2007 se enteró de que una persona anónima había creado un fotologpara molestar a sus compañeros. "Me sacaron una foto en el patio del colegio y la postearon (publicar en el sitio). Alguien había dejado un mensaje: ¿Es torta o lo hace para llamar la atención? Al lado, como si fuera un diálogo, otro le contestaba: No, no es torta, le encanta la p y se la mama a cualquiera. " ¿Por qué me eligieron a mí, si yo no les había hecho nada?"

Según los expertos, cuando hay una broma compartida no se puede hablar de agresión. Sin embargo, al poseer Internet sus propios códigos, la distinción entre broma y ataque no siempre es muy clara. "Los chicos no miden las consecuencias de una broma. En la Web no existen los matices que sí se reconocen en una conversación cara a cara", explicó Andrea Urbas, de Chicos. Net.

"El buleado puede generar sentimientos agresivos que deriven en reacciones más violentas hacia sus compañeros o hacia sí mismo", explicó Liliana Moneta, psiquiatra médico-pediátrica de la Asociación Argentina de Salud Mental.

La masacre de Patagones -en la que un chico de 15 años víctima de cargadas permanentes mató a tres compañeros e hirió a otros cinco en la Escuela Media N° 2 de Carmen de Patagones, en 2004- es probablemente la primera imagen que aparece cuando se piensa en ese tipo de situaciones. Sin embargo, distingue Moneta, "no todo chico buleado es un asesino en potencia. Eso dependerá de la estructura de la personalidad del individuo y de las condiciones familiares en las que vive."

De todos modos, la repercusión mediática que tuvieron distintos casos de violencia escolar en los últimos años muchas veces actualiza la pregunta "¿Hay más violencia entre los jóvenes?" Para Carina Kaplan, investigadora en educación de la Universidad de Buenos Aires y coordinadora del proyecto Las violencias en la escuela media, "los desarrollos tecnológicos tornan visibles algunos fenómenos que antes estaban escondidos. Internet visibiliza fenómenos que ya existían y hace público algo que antes estaba en espacios privados".

En tanto, varios analistas consultados consideraron que el creciente acceso a las innovaciones tecnológicas por los adolescentes ha sido decisivo para el desarrollo del fenómeno. "El problema es que a través de un diálogo de chat se cuentan intimidades, por ejemplo inquietudes sexuales -explicó Zysman-. Esto los vuelve vulnerables. Si uno de los interlocutores quiere traicionar al otro, le es muy fácil: copia y pega el diálogo y lo envía por mail."

Cecilia Sagol es editora y coordinadora de contenidos digitales en el portal educativo Educ.ar , dependiente del Ministerio de Educación de la Nación. Allí consideran que el cyberbullying no es un problema originado por los avances tecnológicos. "El cyberbullying es una extensión del bullying por medios digitales, no tiene su origen en lo tecnológico. La tecnología es un canal que permite la profundización de una violencia preexistente. No hay tecnología mala, sino usos malos de la tecnología."

Crueldad, suicidio y prevención

Tras el suicidio de Megan Meier el año pasado, harta de ser víctima de la crueldad vía internet, sus padres crearon una fundación en honor a su memoria orientada a difundir y prevenir el cyberbullying. También los padres de Jeffrey Jhonston, un adolescente que se suicidó en 2005 tras ser víctima del acoso reiterado de un compañero de clase, promueven la problemática del acoso escolar desde su página ( www.jeffreyjhonston.org ). Otro sitio comprometido con la erradicación de este tipo de conductas violentas es http://www.stopcyberbullying.org/ , creada por la experta en cibercrímenes Parry Aftab.

jueves 28 de mayo de 2009

Sexting , una moda peligrosa

Fuente: La Nación, Lunes 25 de mayo de 2009

Uno de cada cinco adolescentes en Estados Unidos admite haberlo hecho: enviar a su nuevo novio o novia sus fotos desnudo o semidesnudo a través del teléfono celular. A los 15 años de edad parece una diversión inocua. Pero en realidad, no es así.

La práctica, conocida como sexting, está teniendo -en algunos casos- consecuencias negativas e incluso trágicas.

Por ejemplo, las imágenes pueden terminar siendo distribuidas entre otros amigos de la misma escuela donde los jóvenes estudian o incluso, publicadas en internet.

También esta "moda" puede llegar a convertirse en un proceso penal por delitos sexuales contra cualquier adolescente que transmita la foto.

Enviar o distribuir fotos sexualmente explícitas de un joven menor de 18 años es -en muchos países- ilegal.

También es ilegal enviar esas fotos a un menor de edad, incluso con el consentimiento de ambas partes.

La alarma ya empezó a extenderse entre los padres, directores de escuela, policía y fiscales en Estados Unidos. Incluso, varios adolescentes han sido detenidos bajo cargos de pornografía infantil.

Ahora se preguntan si la mejor manera de abordar el fenómeno es juzgar a los jóvenes bajo la misma ley que se creó para protegerlos de los abusos sexuales.

El caso de Jessica

En un tribunal de Pensilvania, hay un caso que ha despertado el interés de diversos grupos en EE.UU.

Todo comenzó cuando se descubrieron fotos de adolescentes semidesnudos en teléfonos celulares de otros adolescentes en una escuela de Tunkhannock. Los teléfonos fueron entregados a George Skumanick, fiscal de distrito del condado de Wyoming.

El caso de Jessica Logan, de 18 años, lo alarmó particularmente. La chica se suicidó después de que las fotos que le envió a su novio terminaron en manos de sus compañeros de clase.
Skumanick ofreció a los alumnos en cuestión un programa educativo de seis meses para aprender sobre las consecuencias de sus actos y ayudarlos a evitar cargos por pornografía infantil.

Tres chicas -y sus padres- rechazaron la propuesta y están demandando a Skumanick con la ayuda de la Unión Americana de los Derechos Civiles (ACLU).

Skumanick aseguró que trataba de ser "innovador y progresista" al ofrecer el programa. "Yo no tenía por qué darles esta oportunidad. Simplemente podría haberles presentado cargos", dijo a la BBC.

Pero Witold Walczak, director legal de ACLU en Pensilvania y que lleva el caso en nombre de los alumnos, dijo que las acciones del fiscal establecen un precedente peligroso.

"La pornografía infantil es sobre el abuso y la explotación de menores por parte de los adultos. Eso no es lo que está sucediendo", dijo.

"Los niños que hacen esto se están haciendo un daño potencial. Son al mismo tiempo el autor y la víctima. ¿Por qué habría que perseguirlos penalmente y condenarlos?", agregó Walczak.
Jessica Logan

Jessica Logan era una joven de 18 años "vivaz, divertida", dice su madre.

Su vida cambió cuando una foto de ella desnuda que envió a su novio terminó en manos de cientos de adolescentes en Ohio, su ciudad natal.

Durante meses se enfrentó a insultos como "prostituta" y "reina del porno" en MySpace y Facebook.

Según sus amigos, se volvió introvertida. A pesar de eso, Jessica salió en la televisión local para "asegurarse de que nadie más pasara por esto".

Unos meses más tarde -en junio de 2008- se ahorcó en su dormitorio.

Sus padres, Albert y Cynthia Logan, ahora promueven la campaña para una toma de conciencia de los peligros del sexting.

Cibertatuaje

Este no es un problema sólo de EE.UU. Otros casos han sido reportados en Gran Bretaña, Nueva Zelanda y Australia.

El gobierno de la provincia de Nueva Gales del Sur, en Australia, puso en marcha una campaña de educación tras descubrir que jóvenes de 13 años están enviando sus fotos desnudas por teléfono.

El año pasado, una encuesta en más de 1.000 adolescentes en EE.UU., llevada a cabo por la Campaña Nacional para prevenir embarazos no deseados en adolescentes, reveló que alrededor de uno de cada cinco adolescentes -entre 13 y 19 años- había enviado fotos de sí mismos desnudos o semidesnudos, ya sea por el texto o por internet.

Además, la encuesta reveló que un tercio de los varones y un cuarto de las jóvenes habían recibido imágenes de desnudos.

"La línea es mucho más borrosa que en el pasado. La tecnología es tan nueva que la gente no ha encontrado su brújula moral cuando la usa", dijo a la BBC Bill Albert, miembro de la organización basada en Washington.

"El problema es que incluso si piensas que estás enviando una foto sólo a tu novio o novia, puede pasar de privado a nivel mundial en un nano segundo. Y es algo que se queda contigo -casi como un cibertatuaje- para toda la vida". Albert asegura que mientras las leyes contra la pornografía infantil son "terriblemente severas y un instrumento contundente", alertar a los adolescentes sobre las consecuencias jurídicas de sus acciones no es una mala idea.

Algunos cambios

Parry Aftab, una de las principales autoridades sobre los delitos informáticos está realizando una campaña para cambiar la ley en EE.UU.

Quiere que los niños que envían esas fotos enfrenten cargos por un delito menor en lugar de cargos por pornografía infantil.

Esto eliminaría la posiblididad de que el adolescente cumpliera con una condena criminal y fuera etiquetado como un agresor sexual por años.

Algunos estados en EE.UU. están estudiando este enfoque.

Vermont ha introducido un proyecto de ley que legalizaría el intercambio de esas imágenes entre jóvenes de 13 a 18 años de edad con consentimiento de ambas partes.

Sin embargo, la retransmisión de esas imágenes siguen siendo un delito.

Ohio está estudiando una propuesta que convertiría el sexting de delito a una simple falta. A Skumanick le gustaría que en Pensilvania se considerara algo similar.

Sin embargo, Aftab asegura que es indispensable garantizar leyes para que los fiscales y la policía puedan seguir actuando contra el sexting.

"Es una conducta peligrosa que no queremos que los niños se animen a llevarla a cabo", dijo a la BBC.

"No sólo estas imágenes podrían acabar en manos de grupos de pedófilos y convierten a los niños en un blanco fácil, también podrían ser objeto de extorsión por parte de aquellos a los que les llegan las imágenes".

viernes 15 de mayo de 2009

Internet: falta conciencia sobre el riesgo de contactarse con extraños

Fuente: Clarin, 02 nov. 07
RESULTADOS DE UNA INVESTIGACION QUE SE PRESENTA HOY EN EL MINISTERIO DE EDUCACION. LA INVESTIGACION FUE SOBRE CHICOS Y ADOLESCENTES DE 9 A 18 AÑOS DE CAPITAL Y EL GRAN BUENOS AIRES.
Es en relación a la posible vinculación de los chicos con desconocidos a través de la Web. Afirman que el peligro no lo perciben los padres ni sus hijos. Aconsejan transmitir criterios para que sepan cuidarse.
No hay conciencia en los chicos ni en los padres de los riesgos del uso "no responsable" de las nuevas tecnologías. Esta certeza es la conclusión de una flamante investigación sobre un vínculo cada vez más vigente: chicos y tecnología.
"Cuando los padres y los hijos piensan en el riesgo lo hacen desde dos lógicas distintas porque tienen un vínculo cualitativamente diferente con la tecnología. Para los padres es algo adquirido y para los chicos algo interiorizado", explica Ximena Díaz Alarcón, una de las directoras de Trendsity, la consultora que hizo el estudio a pedido de las asociaciones civiles Chicos.net, que trabaja para favorecer el acceso a las nuevas tecnologías de niños y jóvenes, y ECPAT International, dedicada a la promoción de los derechos de los niños.
El objetivo de la investigación llamada "Chicos y tecnología: ¿Una interacción sin riesgos?" fue establecer el grado de vulnerabilidad frente a la violencia de chicos y adolescentes entre 9 y 18 años, de clase media y baja en el área de Capital y el Gran Buenos Aires.
Para Díaz Alarcón, estos riesgos son tanto virtuales como reales. "Desde la violencia simbólica en general, que incluye que los chicos tengan acceso a materiales que todavía no están en condiciones de procesar -la pornografía, por ejemplo- hasta el abuso concreto y real, como puede ser la pedofilia, cuando las cosas llegan a tal nivel de descuido que se produce el encuentro con un desconocido".
Esta es una de las claves: el desconocido. "No hables con extraños" es la frase que los padres graban en sus hijos desde siempre. Pero cuando el consejo se aplica a las nuevas tecnologías el contenido que unos y otros le dan es muy diferente.
"Lo que los padres no tienen en cuenta cuando dicen 'No hables con desconocidos por el chat' es que para los chicos no es un extraño alguien con quien ya chatearon dos veces. Y un conocido de un conocido tampoco es un extraño", dice Díaz Alarcón.
Y agrega: "Los riesgos virtuales también son reales porque pueden dañar la subjetividad de los chicos. Para que haya un abuso no es necesario el contacto físico. Un chateo con webcam implica que una persona entra en tu mundo y vos en el de él. Y si hay un pedido y un envío de fotos desnudo, por ejemplo, esta experiencia no es algo que un chico pueda eliminar como elimina un archivo".Los chicos no lo consideran así. "¿Qué pasa si un desconocido te empieza a molestar?", les preguntaron durante la investigación. "Lo elimino del chat", fue la respuesta más frecuente. "Pero de la misma forma no pueden eliminar de la mente el daño que esto les puede haber causado -insiste la investigadora-. Y esto es algo que, por falta de conocimiento de la herramienta, muchos padres no consideran: que el chateo con desconocidos puede implicar un riesgo si los chicos no tienen criterios instalados para protegerse. Lo que no quiere decir que la salida sea que los adultos tengan que volverse expertos en tecnología sino que deberán trasmitir criterios, de vida no tecnológicos, para que sus hijos no se expongan a situaciones peligrosas".
Los resultados de este estudio se presentarán hoy en el Ministerio de Educación, en la jornada "Hacia una interacción responsable de los niños, niñas y jóvenes con las nuevas tecnologías" que organiza el Observatorio Argentino de Violencia en las Escuelas, Educ.ar y Chicos.net.

martes 12 de mayo de 2009

"Sexting", entre la travesura y el porno

¿Cómo se da la cuestión del "sexting" en EEUU? ¿Qué consecuencias puede tener este fenómeno en los y las adolescentes?
Fotografiarse con el celular y enviar las imágenes a amigos es la nueva moda entre los adolescentes de EEUU. Cuando la intimidad se expone en redes sociales.
Fuente: 22 marzo 2009
Los jóvenes estadounidenses encontraron una nueva manera de "divertirse": fotografiarse desnudos con el móvil y enviar mensajes con las imágenes, una tendencia conocida como "sexting" que cada vez preocupa más a los padres.
Este es el nombre del último fenómeno que mezcla dos factores explosivos: adolescentes y nuevas tecnologías, y que puso de relieve una importante cuestión legal: ¿Se trata de una simple travesura, o es más bien pornografía infantil?
Los jóvenes se fotografían parcial o completamente desnudos y reenvían las fotos a sus amigos más cercanos. El problema viene cuando excede esos límites y la broma se convierte en humillación.
La organización no gubernamental de Prevención de Embarazos Imprevistos entre Adolescentes estudió este fenómeno, preocupada por el hecho de que un 20 por ciento de los jóvenes de entre 13 y 17 años envió alguna imagen o video suyo desnudo o semidesnudo, según datos de una encuesta.
En la mayoría de los casos esta acción no tiene una motivación fundada, sino que simplemente lo hacen "por diversión" o para "ligar" con otros adolescentes. Pero la broma puede salir cara. El fenómeno es tan nuevo que existen incluso lagunas legales. Uno de los problemas al que se enfrentan las autoridades en determinar quién es el responsable cuando el envío del mensaje o la foto en cuestión se hace sin consentimiento del afectado.
Los padres de una joven de 16 años de Seattle (Washington), emprendieron una batalla legal después de que se difundieran por todo el colegio las fotos que se hicieron su hija y su mejor amiga en la ducha sin intención de difundirla. Las fotos comenzaron a circular entre los estudiantes hasta que el director del centro educativo recibió un sobre con unas copias, lo cual les valió a las muchachas la expulsión del equipo de animadoras.
Los padres alegan que al echarlas del equipo las "marcaron" frente al resto de los compañeros, aunque según el Seattle Post-Intelligencer esta no era la primera vez que las chicas se hacían fotos sin ropa. En 2005, se hicieron fotos desnudas de cintura para arriba para enviárselas a sus novios de entonces, aunque sus abogados alegan que fueron enviadas accidentalmente.
Las autoridades advirtieron que quien recibe las fotos puede afrontar cargos por estar en posesión de material obsceno y pornografía infantil.
Así lo contó a la radio pública NPR el agente de policía Vern Myers, quien explicó que aunque sean los propios jóvenes quienes se toman las fotografías, en algunos casos puede considerarse pornografía infantil, porque "si eres quien toma la fotografía, fabricas material (pornográfico) y si la reenvías, lo distribuyes".
En al menos en cuatro estados, el "sexting" es considerado pornografía y explotación sexual de menores.
No obstante, esta práctica, cada vez más extendida, preocupa a padres y educadores, ya que muchas veces del móvil las fotografías saltan a la red donde son colgadas en redes sociales o páginas web.
La directora de la organización de Prevención de Embarazos Imprevistos entre Adolescentes, Marisa Nightingale, aseguró en una reciente entrevista que "es crucial que los padres hablen con sus hijos sobre las posibles consecuencias".
Nightingale advirtió que aunque los adolescentes sean demasiado jóvenes para pensarlo, las fotos se extienden como la pólvora y "podrían volvérseles en contra cuando pidan plaza en la Universidad o se presenten para su primer trabajo".
Algunos lo hacen por diversión, por provocación y por imitar a sus amigos, pero la experta advierte de que los jóvenes "pueden llegar a ser realmente humillados y darse cuenta de que lo que pensaban que era divertido se convierte en algo que los persigue durante años".
Fuente: EFE

El "sexting" crece a pesar de sus peligros

¿En qué consiste el "sexting"? A continuación una nota sobre algunas de las prácticas de riesgo de niños, niñas y adolescentes en su interacción con las TIC. ¿Perciben riesgo en sus prácticas los chicos y chicas? ¿Qué pueden hacer los padres?




Es el intercambio entre jóvenes de fotos y videos provocativos, hasta con desnudos. Muchas de estas imágenes circulan en Internet. Y pueden ser usadas en sitios porno.

Una chica se saca una foto o se filma en actitud seductora, semidesnuda o desnuda y lo envía por mensaje multimedia al celular de un chico. Él lo reenvía a sus amigos con o sin su consentimiento y ellos lo difunden por las redes sociales, por sitios web o por chat. Así funciona el "sexting" (viene de sexo y texting, "mensajear" en inglés). Es la última moda entre los adolescentes y las nuevas tecnologías de comunicación que parece un juego pero tiene sus riesgos, advierten los expertos.

Según una encuesta de la Asociación Civil Chicos.net y dos organizaciones extranjeras, nueve de cada 10 adolescentes tiene celular y el 36% admitió que envía fotos suyas en poses provocativas. De acuerdo con la consultora Ignis, de los casi 10 millones de usuarios argentinos de redes sociales y blogs, el 50% corresponde a chicos de entre 12 y 18 años.

En Missing Children alertan que estos adolescentes pueden ser captados luego por redes de trata de personas. También que sus fotos aparezcan en sitios porno. "Los padres están preocupados, nos llaman desesperados o nos mandan e-mails. No saben dónde pueden terminar las imágenes de sus hijos. A muchas chicas que suben su foto les ofrecen ser modelos pero a veces se encuentran con otra cosa", afirmó Lidia Grichener, presidenta de esa entidad. Y contó el caso de Josefina H. de 13 años, quien colgó una foto en ropa interior en su Fotolog y "John", de 26, la comentó y le pasó su e-mail. Se pusieron de novios por chat y a los ocho meses ella desapareció.

En Facebook ya hay 20 grupos que se oponen a esta moda y comentan experiencias. Desde la división de Delitos en Tecnología y Análisis Criminal de la Policía Federal revelaron a Clarín que ya se registraron 80 casos de denuncias sobre delitos informáticos en lo que va del año, mientras que en todo 2008 fueron 250.

El fenómeno del "sexting" surgió en Estados Unidos y acá es tan nuevo que hasta puede haber "algunas lagunas legales", explicó Leonardo González Frea, abogado especialista en tecnologías. Pero el "sexting" puede considerarse delito de pornografía infantil porque la reciente reforma del artículo 128 de la ley de Delitos Informáticos (26.388) del Código Penal pena con hasta seis años de prisión a quien publique, divulgue o distribuya una imagen sobre actos sexuales o mostrando los genitales de un menor de 18 años. "Para los tribunales, estos casos serán un desafío porque podrán fallar aplicando esa ley. Lo que concluiría en el juzgamiento de menores aunque el hecho ilícito de publicar o divulgar una imagen suya o de un amigo que tiene menos de 18 años se inició sólo como un juego, una travesura, o simplemente por desconocimiento", aseguró.

Más allá de ser víctimas de delitos, el psicólogo Sergio Balardini advirtió que el 'sexting' puede traer problemas emocionales en los jóvenes. "Ellos no sienten el peligro de las nuevas tecnologías porque nacieron con ellas y se imitan a través de éstas. Pero lo que al principio resulta una diversión, como el sexting, puede llegar a la humillación y el arrepentimiento por la pérdida de la intimidad, un sentimiento que los puede acompañar por años".

El experto, sin embargo, opinó que no hay que echarle la culpa a Internet: "Los adolescentes no perciben la diferencia entre lo que es público y lo que es privado. Todo lo que hacen por la web o por el celular creen que no pertenece a sus actividades reales".

Jorge Cella, gerente de Microsoft Argentina, coincidió: "Aunque los chicos sepan mucho sobre tecnologías siguen siendo inocentes".

Ambos insistieron en que a pesar de que los padres ignoren cuáles son y cómo funcionan las nuevas tecnologías, son los que deben establecer una conexión entre la educación para la vida real de sus hijos y la educación para la vida digital.


viernes 8 de mayo de 2009

Próximo lanzamiento del Concurso “Tecnología Sí, conectate con responsabilidad” edición '09

El próximo 21 de mayo se lanza la edición 2009 del Concurso “Tecnología Sí, conectate con responsabilidad”.

Se trata de un concurso de video, dirigido a adolescentes de 13 a 18 años, que residan en la Argentina. También pueden participar mayores de 18 que sean alumnos regulares de escuelas medias. El video debe ser realizado en grupo, compuesto por un mínimo de dos personas y un máximo de seis. Para más información visitar http://www.tecnologiasi.org.ar/.

El concurso busca favorecer la formación de jóvenes críticos, con conciencia de lo que está bien y lo que está mal, de lo que es la tolerancia, el respeto, la noción de privacidad. Esa es la manera más adecuada en que podemos ayudarlos a moverse en la virtualidad de manera “segura”, y ante todo “responsable”.

Poseer las herramientas que los haga criteriosos y personas respetables y respetuosas del otro, es la forma más efectiva que tienen los jóvenes para protegerse mientras disfrutan de las bondades de los nuevos medios de comunicación.